Esther

Iniciarse en un proceso de tesis es como adentrarse en el Océano. Al principio viajas acompañado pero, cuando te vas adentrando estás solo, tus acompañantes han desaparecido. Constantemente te invade la angustia, la soledad, la frustración y piensas en tirar la toalla.

De repente, cuando parece que vas a la deriva, a lo lejos divisas a una persona y piensas que existe un halo de esperanza.  Sientes su energía, fuerza y apoyo, y todos esos sentimientos se disipan, ya no están tan solo. Caminas junto a él y todas las tempestades pasadas se queda en un vago recuerdo.

Cuando te has querido dar cuenta, has llegado al final de tu viaje… Puede ser que vuelvas a zarpar de nuevo pero nunca más te sentirás solo.

Muchas gracias, Toni. Por todo lo pasado, lo presente y por formar parte de mi vida brindándome tu amistad.

Esther (Universidad de Castilla la Mancha)